Durante estos tres años viví al ritmo de tus sonrisas. No sé cómo siempre tenías una sonrisa para darnos. Todas la sonrisas en las que te retrato, volvíamos de una quimio, un pinchazo, una anestesia, un "tatuaje", los rayos, o habías estado volando de fiebre, o con innumerables vómitos, con cansancio, malestar, diarrea, dolor de cabeza, dolor de panza, de espalda o de hueso, pero siempre cuando se terminaba nos dabas tu mejor sonrisa. Al lado nuestro siempre estaba tu "Hombrecito del azulejo"
miércoles, 15 de septiembre de 2010
sábado, 7 de agosto de 2010
Te cantaré para que duermas
Te cantaré para que duermas, amor,
para que descanses en paz.
Yo sé que escucharas mi canto,
en voz muy baja,tan solo audible para vos.
Estas tan lejos y tan cerca.
No sé ni el nombre ni el lugar.
Será un oasis, una selva, una ciudad?
Por donde iras con las respuestas a las
preguntas que no te pude preguntar?
No sé por que cuando te pienso
se me pone tan loca la ansiedad.
Es como si te aguardara todavía
y como si estuvieras por llegar.
Poldy Bird
viernes, 6 de agosto de 2010
sábado, 31 de julio de 2010
sábado, 26 de junio de 2010
viernes, 18 de junio de 2010
Cumpleaños Nº 7
Tuvimos que salir temprano. Era día de quimio. Nos fuimos al hospital. En Hospital de Día todos te saludaron con mucha alegría: la genia de Amalia, Marcos, Silvina. Y fueron viniendo las doctoras: María, la tucumana, Agustín, Marcelo, Jimena, todos. Cuando estabas desprevenido apareció tu Mercedes con una torta de chocolate y dulce de leche, como le habías pedido, te prendió la vela y te cantó el feliz cumple. Pero bien propio tuyo, quisiste llevarte la torta a casa para compartir con las chicas, y con papá que no estaba.
Nos fuimos re contentos: Mercedes se puso la gorra y les dijo a todos que mañana tenías permitido entra más tarde, teníamos que hacer un buen festejo.
¡ERA LINDO SER EL CONSENTIDO DE MERCEDES!!!!
domingo, 13 de junio de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
sábado, 10 de abril de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
miércoles, 10 de marzo de 2010
No estabas para soplar la velita
Hoy es tu cumple, pero no te tenemos para decirte feliz cumple. Igual hicimos un asadito chiquito y nos acordamos de vos. No hay día que no nos acordemos de vos. Parece mentira.
domingo, 31 de enero de 2010
Nos mandaste a tus amigos
Nos vinimos para lo de la Yaya, Mateo se vino con nosotros, juega todo el día en el patio del edificio con un montón de nenes que lo buscan. Luz la busa a Jose, caminan por la playa y todos los días quiere arreglar para hacer algo en la peatonal. Paulita está más tranquila, hace castillos y pozos en la arena, los persigue todo el tiempo a Matu y Lula, quiere hacer todo lo que hacen ellos. Nos encontramos con Javier, Lorena, Nahuel y Lorna, vinieron a pasar unos días, fuimos a Punta Médanos, exploramos los caminos al faro, a Nahuel le gusta explorar los caminos como te gustaba a vos. Pegó re buena onda con Mateo, jugaron en la playa un montón, cavaron pozos, hicieron canaletas y se metieron al mar. A Nahu le gusta mucho el mar. Paulita jugó mucho con Lorna. Estoy segura que hiciste de las tuyas para que vinieran a una cuadra de nosotros y nos encontraran.
viernes, 22 de enero de 2010
La playa sin vos
Estamos los cuatro juntos, jugamos en la playa, nos juntamos con Romi, Silvio, Matu, Cami y los chicos, hicimos un campamento en la playa desierta, a la intemperie como a vos te gustaba, armamos el fogón y comimos sentados en la arena. La leña la hicimos con tu hachita que todavía llevamos en el baúl del auto, con tu palita amarilla hicimos las canaletas de las carpas, no tenía nadie que me encarne la caña, esos bichos raros que se usan me dan asquito, del mar sacamos unos pescaditos, pero es difícil darse cuenta cuando tiene pique, vos te daba cuenta al toque poniendo el dedito en la tanza. Nosotros dormimos en tu carpita de playa, la que te regaló Papá Noel el año pasado en lo de Eduardo, nos salvó la noche, sino la fresca se estaba poniendo duro metal.
En una librería encontré un libro re copado para llevarle a Mercedes, siempre pensábamos qué le íbamos a llevar en el primer control después de los paseos.
Ahora también vino Isa, pero se hace la rescatada, la deportista. Sale a caminar temprano, usá protector solar y toma agua mineral... VISTE CÓMO CAMBIARON LAS COSAS!!!!!
viernes, 16 de octubre de 2009
Con Isa
Estabas cansado, íbamos una o dos veces por día al hospital. Cada vez te costaba más todo. No podías caminar y ya no podías hacer pis. En horas cambiaba todo, te hacía masajitos para poder hacer pis, te ponía paños fríos o estábamos horas en la bañadera. Hasta que no pudimos más y Mercedes dijo que teníamos que ponerte la sonda. Se tapaba. Te la pusieron en Onco, en Guardia, en el servicio de Nefro, dos veces más en Onco. No queríamos torturarte más. La cuidábamos a la sonda, la limpiábamos, te dábamos mucho líquido para que estuviera en funcionamiento permanente, pero la guacha se tapaba igual. Y te llevábamos y todo otra vez. Te dolía el cuello, y encima la panza.
Finalmente tuvimos que aprender a sondarte en casa. Fue un alivio, saber que todavía algo podíamos hacer para que te sintieras un poquito bien. Pero, ya casi no sonreías...
miércoles, 14 de octubre de 2009
Haciendo jugo de naranja
martes, 13 de octubre de 2009
Acompañado por tus hermanas
Paulita y Luz volvieron del jardín desesperadas por verte. Nos habíamos ido al hospital temprano, seguro que Mercedes nos iba a decir algo. Ella tenía las palabras justas para todo. Te tuvieron que hacer punción de médula. Ya sabíamos que no iba a ser fácil. La "dormilona", el pinchazo, Mercedes se quedó con vos todo el tiempo. Esperamos que te despabilaras, Mercedes nos dijo que volviéramos al día siguiente, que te quedaras jugando con los abuelos en casa.


Paulita llegó del jardín con una sorpresa: traía a Pancho del jardín, el muñeco que visitaba todas las casas. Jugaron mucho, le cambiaron los pañales, le pusieron el pijama, le cambiaron la ropa, le dieron la mamadera.
Con Pancho
El muñeco Pancho te robó las últimas sonrisas. -Papá, sos abuelos!!!!! Soy pap, papá- nos gritabas desde la cama y nos mostrabas a Pancho que hacía las veces de tu hijo.
Antes de jugar con Pancho, fuimos a la simulación de los rayos. Vos sabías que te iban a pinchar. Nos preguntaste en el auto, te dijimos que creíamos que no que íbamos a ver, que seguro usaban los otros tatuajes. Pero entraste, nos hicieron salir, pero llorabas y estabas asustado, papá no aguantó más y se metió, les dijo que no más tatuajes, que usaran los que ya tenías. Te pusiste contento porque no te iban a pinchar más. Usaron los que pudieron hacer y los que ya tenías. Saliste igualmente enojado, estabas podrido: - Otra vez, los rayos, las quimios, los tatuajes, cuándo me voy a curar? Y no teníamos respuestas, por primera vez en la vida, sabíamos que no teníamos respuesta o la respuesta que sabíamos no era la esperada.
lunes, 12 de octubre de 2009
Tus últimos pasitos
Te vimos dar tus primeros pasitos, allá por el 2003, en la semana santa. Estaban la tía Isa, la tía Paula y nuestra amiga, Laura, que nos habían venido a visitar. Víviamos en Entre Ríos. Tenías 13 meses, el gato negro te daba vueltas.
Todavía tengo las fotos de esos primeros pasos tuyos, junto con tus primeras palabras: abuua y paca. Cuando veías una vaca, venías gateando rápido te parabas agarrado de las piernas y nos mostrabas la PACA, esos bichos blancos y negros grandotes que hacen MUUUU. Por suerte ya podías salir corriendo cuando veías las vacas.
Te vimos dar tus últimos pasitos. Las chicas dormían, descansabas en el sillón del living. Papá y yo estábamos en el patio y el viento cerró la puerta. No teníamos como entrar. Estabas cansado, te dolía mucho el cuerpo y costaba calmarte el dolor. Recién era el segundo día de morfina, te picaba el cuerpo, te costaba dormirte.
Te llamamos despacito por el vidrio, te dijimos:- Joaco, te animás a abrirnos? Y vos te sentaste despacito, apoyaste tus bracitos débiles en los apoyabrazos, hiciste fuerza y pudiste ponerte en pie. Las piernas no te sostenían, las veíamos temblar del otro lado del vidrio, teníamos miedo que te cayeras al piso, pero dijiste:- Papi, ya voy. Te sostuviste de la mesa de la tele, y te largaste para cubrir los dos pasos que había hasta la puerta sin sostén y llegaste, accionaste el picaporte y nos abriste. Papá te alzó a upa y volvimos al sillón los tres juntos.
Después no volviste a sentir nada en los pies.
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