Ya sabías y le anunciabas a papá: - Ahora la tía Norma me va a decir si quiero un tostadito de jamón y queso. Y bien que le hacías honor!!!
Durante estos tres años viví al ritmo de tus sonrisas. No sé cómo siempre tenías una sonrisa para darnos. Todas la sonrisas en las que te retrato, volvíamos de una quimio, un pinchazo, una anestesia, un "tatuaje", los rayos, o habías estado volando de fiebre, o con innumerables vómitos, con cansancio, malestar, diarrea, dolor de cabeza, dolor de panza, de espalda o de hueso, pero siempre cuando se terminaba nos dabas tu mejor sonrisa. Al lado nuestro siempre estaba tu "Hombrecito del azulejo"
jueves, 26 de marzo de 2009
Tus últimos días de verano
Te pasaste los últimos días del verano, tratando de atrapar las olas del mar.
Juntaste un montón de caracoles, caminaste por la orilla sintiendo la espuma entre tus dedos, corriste por la playa desierta.
En la playa con papá y la Tía Norma

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