Al llegar a la escuela, nos estaba esperando Cecilia, no la conocíamos pero enseguida nos ubicó, enseguida le diste la mano y me dijiste que fuera a esperar con el resto de los papás. Estabas atento escuchando los ruidos que hacían los chicos, las voces de los nuevos, tratando de descubrir a los conocidos, Luciano, Agustín, Antonella y Mateo
Al entrar al grado te sentaste en tu banco, enfrente de Agustín. En seguida empezaron a hablar, ya habías estado en la fila hablando con otros nenes, buscabas sin miedo la mano de Cecilia para que te guíe. La seño Adriana se presentó, ahí la escuchaste por primera vez. Depués nos fuimos y te quedaste con tus seños empezando esta nueva etapa.